Pero.. ¿Qué me sucede? ¿Qué me pasa?
Un ataque de ansiedad es una reacción natural al miedo. El miedo tensa los músculos. Luego por eso se dificulta la respiración porque se bloquean las entradas de oxígeno. El corazón empieza a latirm con más fuerza para seguir otorgando oxígeno a la sangre. Por eso sientes opresión en el pecho, una especie de taquicadia, quizá sudoración y con mucha frecuencia hasta nudos en la garganta o inminentes ganas de romper en llanto.
Los miedos que provocan los estados de ansiedad pueden ser reales o irracionales. Los miedos irracionales requerirán otros diagnósticos (la ansiedad generalmente es el resultado de otro trastorno), pero hay otros miedos comunes, mundanos, generales y frecuentes que la gente tiene.
Estos miedos vienen de situaciones de la vida cotidiana: el trabajo, al escuela, las amistades, la pareja. A veces tenemos problemas que comienzan a ocupar un lugar importante dentro de nuestro manojo de pensamientos. Ejemplos frecuentes: Una pareja pasa por un mal momento y uno de ellos dice por mensaje "tenemos que hablar. Mañana nos vemos". Ahí comienza el cúmulo de miedos. Miedo a ser abandonado, miedo a reclamos, miedo incluso a ser descubierto por algo que se ocultaba, o bien, miedo a lo desconocido porque no parece haber actuado de mala manera. Nuestro cerebro es bromista y comienza a darle muchísimas vueltas al asunto. Busca soluciones aunque no las haya. Busca crear escenarios posibles que generalmente tienen desenlaces funestos o desagradables y el contínuo pensar alrededor de estos problemas crean un estrés que no puede manejarse y finalmente llega el estado de ansiedad.
Y de la misma manera sucede con otros problemas: Cierta vez una persona tenía archivos muy personales en la computadora de se trabajo.Al sonar la hora de salida se fue. Y estando en casa su jefe le llamó dicindo "Martínez, tuve que quedarme a trabajar hasta tarde y requiero unos archivos de su computadora. Por favor, facilíteme la contraseña para poder extraerlos". Y Martínez comenzó a estresarse por la sola idea de que su jefe pudiera encontrarse con esos "archivos privados"... muuuy privados. Ahora tendrán una imagen distinta de él. Quizá lo comente con otros jefes o con sus compañeros. Y lo observarán y juzgarán. Lo verán como a un sujeto enfermo OH la locura. Y puede desencadenar ataques de ansiedad bastante fuertes. Y así podríamos ir escribiendo ejemplos, pero este no es ese tipo de blog (aunque nos gusta el chisme).
Una solución típica que incluso varios profesionales de la salud mental recomiendan es "dejar de pensar tanto las cosas. Evitar re-pensar los problemas". O sea sí, está bien. Es la solución. El problema es CÓMO. Y bueno, ya lo hemos externado, es importante acudir al Psicólogo pero vamos a tratar de manejarlo aquí en internet.
Estar dandole vueltas y vueltas a un asunto tiene que ver con que NO ESTÁS DISPUESTO a perder el control de las cosas. Eres una persona que necesita tener todo bajo control. No permitirías que otro realizara una tarea en la que se comprometiera tu integridad. Tratas o de hacerla o de vigilarla. Como cuando traemos a un electricista a hacer un trabajo de reparación a la casa y no lo dejamos chambear a gusto porque ahí estamos VIGILANDO.
Tienes que tomar un BREAK y dejar ir. Hay cosas de las cuales NO TIENES EL CONTROL y de hecho no deberías. No puedes controlar todo. No puedes solucionarlo todo. Lo mejor es aceptar. Aceptar las consecuencias buenas y malas que un problema o situación supone. Y ya. Aceptar que NO PUEDES HACER YA NADA para evitarlo.
Debes tener en mente esta idea: No te preocupes: SOBREVIVIRÁS. Y es cierto. Vas a sobrevivir al problema. Un día te vas a reir de él. Si el problema tiene solución, relájate y tomate un vaso de tu refresco favorito. Y si no la tiene, alégrate porque al estar encima significa que el problema ESTÁ PRÓXIMO A DESAPARECER.
Otro elemento que puedes poner en práctica es ponerte EN EL PEOR DE LOS ESCENARIOS. Generalmente el peor escenario no sucede, por lo que, cuando atravieses la parte álgida del problema verás que en realidad no era tan malo como lo imaginabas. Con el tiempo aprenderás a colocarte en el peor escenario y esperar lo peor. Y esto va a hacer que casi 100 por 100 salgas airoso o airosa de una situación. Curiosamente esto vuelve a la gente más positiva y le da más confianza en sí misma.
Enfrentar el miedo. Enfrentar el problema como va, "tomar al toro por los cuernos" es otra alternativa clásica y muy efectiva. ¿Te acuerdas cuando ibas a la escuela? Acuérdate de aquellas veces en las que estabas haciendo un examen sumamente difícil y no sabías nada. Estabas ahí en tu banca con el estrés a tope. Sabías que la materia se iba a ir al diablo y lo único que querías era salir de ahí. Y te levantabas, dejabas tu examen a sabiendas que ibas a reprobarlo pero OH SORPRESA, cuando salías volvías a respirar. Sentías que el alma te regresba al cuerpo. Sí, sí, sí, vas a tener algunos problemas posteriores para pasar esa materia pero ¡QUÉ IMPORTA! Nada paga el hecho de estar ahí afuera, libre, con tus amistades, calmado, sereno y con ese estrés ya muy lejano. Creeme: Afrontar el miedo hace que el tiempo que dura el estres sea más corto. Si de una vez haces que las cosas pasen, y de una vez empiezas a arreglarlas o a finiquitarlas, saldrás más rapido de ellas.
En este blog vamos a aprender, como medida de apoyo a las terapias que estés llevando a cabo y/o a la ayuda que te estén brinando ya sea Psicólogos o Psiquiatras, a relajarnos nosotros mismos.
Y te aseguro... le lo prometo. Va a ser bien bonito.

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